3 de enero de 2012
Serás feliz si amas y perdonas, pues de ese modo también serás amado y perdonado. No es posible perdonar sin amar, puesto que tu perdón nunca excederá la medida de tu amor. Finalmente, no es posible amar y perdonar a otros si primero no te amas y perdonas a ti mismo. ¿Cómo puede uno amarse a sí mismo, conociendo todas sus imperfecciones? De la misma manera como podemos amar a otros, conociendo las suyas. Aquellos que esperan la aparición del ser perfecto, seguramente sufren una serie de ilusiones y desilusiones y terminan por no amar a nadie. Por ello, para quererte y perdonarte, basta que abrigues un deseo de superación y que aceptes que has hecho lo mejor que has podido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario