6 de abril de 2012
Por alguna razón siempre me gustó enterrarme en mis problemas, tirarme a escuchar música en la cama pensando "Mañana nada de esto me va a pasar" y me hago la cabeza pensando que eso va a pasar realmente y cuando llega el día siguiente y me doy cuenta de que mi problema todavía no pasó me hace mal, peor de lo que ya me sentía. No me gusta hacerle notar a la gente que estoy mal, por eso lloro en silencio, me ahogo en mis lágrimas como si fuera una escapatoria pero no, no lo es. Hay veces en los que los demás no pueden ayudarme con mis problemas por eso no es necesario que gaste explicaciones y llantos mientras dejo en una situación incómoda a la otra persona. Pero como nunca le digo a nadie que estoy mal empiezo a sentirme sola, pero por culpa mía, y yo creo que no hay nada peor que sentirse sola teniendo tantas personas que te quieren. A veces pienso que es mejor ignorar los problemas, que quizás se cansen de esperar a que yo actúe y como no lo hago se esfuman, o quizás con el tiempo pueda convivir con ellos, o tal vez no pero eso yo no lo sé, tendría que esperar a que pase el tiempo pero lo que más odio es esperar. Envidio a esas personas que pueden afrontarse a todo, que ponen el pecho a las balas, yo solo trato de ignorar todo con la más falsa sonrisa que tengo, es que si yo sonrío los demás sonríen y lo que menos quiero es que las demás personas estén mal por un problema del cual solo yo tendría que estar mal, quiero poder madurar y ocuparme de mis asuntos sin miedo, espero algún día dejar de sonreír y empezar a caer en la realidad, en mi propia realidad, quizás así todo sea más fácil.
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