31 de mayo de 2012
Cuando no te gusta lo que escribís, lo borrás. Cuando no te gusta lo que te pusiste, te lo sacas y listo. Cuando no te gusta la comida la escupís o la dejás de comer. Cuando no te gustan las actitudes de tus amigos se lo decís, pero cuando no te gustan tus propias actitudes se vuelve más difícil. Odio no poder cambiar, no es porque no quiera, porque si tengo razones para cambiar es por algo, a nadie le gusta que sus amigos piensen muchas cosas feas de uno, siempre queremos ser lo mejor para ellos, demostrarles que podemos ser mejores, por el simple hecho de que queremos. Todos queremos ser mejor de lo que somos, todos tenemos defectos que no podemos cambiar, es parte de lo que somos, sin ellos no seríamos los mismos, ¿quién dice? quizás cambiemos para mejor o no. Cuando alguien cambia, para bien o para mal, está distinto, lo vemos raro, y nos empezamos a sentir incómodos, por lo menos desde mi lado. Yo valoro más que la gente acepte sus errores a que cambie completamente de papel por mi, porque lo estoy forzando a hacer algo que no quiere, porque todos queremos y no queremos cambiar, es decir, hay millones de puntos de vista; el mío es que queremos cambiar solamente por la opinión de los demás, no le veo nada de malo, solo que si una persona es correcta para nosotros no hay necesidad de cambiar, y mi otro punto de vista es que no queremos cambiar porque es difícil adaptarnos a ser algo que no somos, por ejemplo: supongamos que vos siempre estás acostumbrado a no hacer la tarea, pero tus amigos están hartos de pasártela siempre y que nunca hagas nada, (en mi caso sucede, pero mis amigas tampoco hacen la tarea) y decidís cambiar porque querés que tus amigos estén bien al estar con vos, ¿se te va a hacer fácil? ser un vago, y de repente tratar de ser un traga. O quizás dormir poco y de repente tener que dormir mucho. En mi opinión, y desde mis perspectiva, lo que siento yo digamos, empieza a faltarme algo, ser distinto a lo que somos es difícil. A medida que vamos creciendo vamos conociéndonos más, todavía falta millones de facetas de mi por conocer, todavía me falta que me hagan cosas feas para saber como reaccionaría, todavía me falta que me hagan algo demasiado lindo pasa saber cuán feliz me pongo, nadie se termina de conocer, todos los días aprendemos algo nuevo de nosotros mismos, por eso es difícil cambiar, ¿por qué empezar a cambiar cuando ni siquiera terminamos de conocernos? Y en mi opinión, tener amigos porque ellos te eligieron por como sos es mejor que tener amigos porque cambiaste muchas cosas de vos para que estén bien, ¿ustedes que opinan? ya todos tenemos bien en claro que nos equivocamos, y no siempre tenemos la obligación de perdonar, no por el hecho de una simple y tonta frase tenemos que bancarnos cosas, cada uno tiene que dejarse llevar por lo que siente, ¿no querés cambiar? no cambies, ¿no querés perdonar a alguien? no lo perdones, y tampoco insistas; si una persona no te quiere perdonar por algo es punto y aparte, tenés que empezar a narrar algo más, tenés que darte cuenta que esa amistad que tenías con esa persona se terminó, quizás era momento, quizás eso significa que debas conocer nuevas personas, con las que te puedas llevar mejor, y no porque una persona no te quiera perdonar no significa que nunca te haya querido, que todas las cosas que te dijo nunca las haya pensado, eso no tiene nada que ver con nada, pero es distinto si aquella persona te dice que se arrepiente, si se arrepiente ahí te podés dar cuenta que todo fue en vano, que toda la confianza que vos dejaste en esa persona fue un engaño para vos mismo. Pero las cosas cambian, y las personas también, no podemos obligarlas a que nos amen, nadie nació para ser amado u odiado, hay que hacernos valorar, no quedarnos estancados tratando de buscarle la quinta pata al gato para que esa persona vuelva a creer en nosotros, para que volvamos a ser amigos, ¡se terminó! es duro de aceptar pero bueno, son cosas de la vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario