"Esta entrada quiero dedicarla a las millones de chicas que se cortan las venas."
Sé que esto no va a poder hacer más fuertes a las personas, porque si ni nosotros mismos podemos cambiar nuestros propios sentimientos no creo que yo pueda hacerlo. Entiendo que hay personas que no son fuertes, que se deprimen fácilmente, que hasta llegan al punto de cortarse las venas porque creen que cualquier dolor físico no va a superar al sentimental. ¿Y si no lo supera para qué cortarte? ¿Ganan algo? ¿Ganan algo ver como dejan caer sangre de sus antebrazos? Hay personas que creen que está bien cortarse, que se sienten bien haciéndolo. Pero poniendo un ejemplo les puedo demostrar que no. Demetria Lovato se empezó a cortar cuando tenía 11 años de esas, creía que el mundo estaría mejor sin ella. Sentía que estaba haciendo bien en cortarse porque no le quedaba otra, y sí le quedaba otra, le quedaban millones. Si ya no tenés nada, ¿por qué no intentar? Si no tenés nada que perder, ¿por qué no intentar ser fuerte? Digamos que Lovato se sentía bien al hacerlo porque sentía que se descargaba, pero se sintió muchísimo mejor cuando pudo dejar de cortarse. Dejar de sonreír falsamente y empezar a sonreír porque ella realmente quería hacerlo. Tienen que entender que sin lluvia no habría un arco iris. No esperen a que salga el sol para salir, aprendan a divertirse con la lluvia. Cuesta a veces sentirse bien, pero como dice el dicho: "La vida es cuesta arriba, pero la vista es estupenda." Y también recuerden que para agarrar una rosa primero hay que sacarle las espinas. Me gustaría poder darle un abrazo a cada una de esas personas que se cortan, demostrasles que tienen apoyo, no es por lástima, es por comprensión. Se quejan del dolor pero lo único que hacen es angustiarse más. A mi me enseñaron a no quejarme tanto, a ver el lado positivo y lindo de las cosas. Cortándote estás desperdiciando todos los momentos de alegría que pasaste. Estás desperdiciando los momentos en los que las personas trataron de verte sonreír, porque es es lo que vale la pena, que sonrías. Yo sé que no todo tiene solución, pero no podés comprobarlo si no intentas arreglarlo. La vida se trata de vivirla. En ningún momento dice que hay que estar feliz constantemente, porque de hecho, la tristeza a veces no le hace mal a nadie, pero tampoco la vida se trata de estar en un rincón rendido sin haber intentado nada.
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